“Se va sin pena ni gloria”: diputado Nelson Venegas repasa gestión del delegado ambiental de Quintero y Puchuncaví tras su salida
Tras el cumplimiento del plazo en el cargo del ahora ex delegado ambiental para las comunas de Concón, Quintero y Puchuncaví, el parlamentario realizó un balance de la gestión marcada por bochornos públicos, falencias comunicacionales y la ausencia de un plan efectivo para enfrentar la crisis en Quintero y Puchuncaví.

Durante esta jornada se conoció la salida del delegado ambiental, quien fue designado en abril de 2024 en un cargo creado especialmente para coordinar la respuesta del Estado en el territorio y ejecutar el denominado plan de 40 medidas del Gobierno. Sin embargo, su gestión estuvo lejos de cumplir ese objetivo y terminó marcada por una profunda desconexión con la realidad local.
La ahora ex autoridad no logró entregar respuestas técnicas claras. En pleno desarrollo de la crisis, y en una sesión clave del Consejo para la Recuperación Ambiental y Social (CRAS), presentó un reporte que fue duramente cuestionado por dirigentes locales, al carecer de conclusiones, responsabilidades y propuestas concretas.
A ello se suman cuestionamientos por su rol como vocero político de la crisis, función para la cual nunca logró consolidarse. En septiembre reconoció que no estuvo presente en el territorio durante el inicio de un episodio crítico de contaminación, señalando incluso que su presencia física no era relevante, lo que generó amplio rechazo en las comunidades afectadas.
En paralelo, se sumaron errores comunicacionales graves. En octubre informó públicamente una supuesta denuncia ante Fiscalía por la aparición de un líquido sospechoso en obras de la desalinizadora de Aguas Pacífico, lo que posteriormente fue desmentido por el propio Ministerio Público, quedando en evidencia una falta de rigor y coordinación institucional.
“El delegado sale dejando una profunda sensación de frustración y fracaso en el manejo de la crisis de Quintero y Puchuncaví. Fue una gestión que pasó sin pena ni gloria (…) nunca conocimos un plan concreto para solucionar el problema de cientos de familias que se siguen intoxicando. Aquí ha habido un fracaso en la gestión y la gente se va a seguir intoxicando, se va a seguir contaminando, porque nunca se levantó un programa que definiera qué se iba a hacer”, señaló el diputado.
La salida del delegado ambiental reflota las críticas ciudadanas al enfoque y la urgencia del Estado de asumir con seriedad política una emergencia que sigue afectando la salud y la dignidad de las comunidades del cordón industrial de Quintero y Puchuncaví. En ese sentido, el parlamentario anunció que esta problemática no distingue colores políticos, sino más bien reacción oportuna ante una histórica crisis ambiental: “así como he sido estricto con este gobierno, que pertenece a mi sector político, también lo seré con el gobierno entrante de José Antonio Kast si no se toman medidas ni acciones concretas, porque para mí este tema es vital y no dejaré de ejercer mi rol de fiscalización en terreno y con la gente”, concluyó.




