Programa TAS: agricultores participan en capacitaciones sobre manejo ecológico de plagas y enfermedades
Más de 90 agricultores de las provincias de Marga Marga, Quillota, San Antonio y Valparaíso participaron en las primeras jornadas de la nueva temporada del Programa de Transición a una Agricultura Sustentable (TAS), iniciativa de INIA e INDAP que busca promover un cambio cultural en la forma de enfrentar las plagas y enfermedades agrícolas.

Con un enfoque puesto en la observación y el conocimiento por sobre la reacción inmediata, se desarrollaron las primeras capacitaciones en manejo ecológico de plagas y enfermedades del Programa de Transición a una Agricultura Sustentable (TAS), una iniciativa nacional que articula el trabajo técnico del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) con la labor territorial del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP).
Las jornadas estuvieron a cargo de los investigadores de INIA La Cruz, Andrea Torres (ingeniero agrónomo y extensionista) y Ernesto Cisternas (ingeniero agrónomo entomólogo), quienes compartieron su experiencia en el estudio de insectos y enfermedades con foco en la agricultura familiar campesina y superficies productivas de escala predial.
Las actividades se realizaron en las comunas de Nogales, Limache, Casablanca y San Antonio, congregando a más de 90 agricultores y extensionistas de las provincias de Marga Marga, Quillota, San Antonio y Valparaíso.
Uno de los ejes centrales de la capacitación fue la necesidad de redefinir el concepto de plaga. Cisternas explicó que la sola presencia de un insecto no implica necesariamente un problema productivo, ya que en los sistemas agrícolas conviven múltiples especies, muchas de las cuales cumplen funciones ecológicas claves.
“Quien tiene ojos de entomólogo encuentra insectos en todas partes. Pero no todo insecto es una plaga, ni toda lesión se traduce en daño o pérdida”, enfatizó el especialista, quien también diferenció entre lesión (afectación visible), daño (disminución en producción o calidad) y pérdida (impacto económico concreto). Por su parte, Torres abordó los factores que predisponen a la manifestación de enfermedades en las plantas, destacando la importancia de la prevención y el monitoreo como herramientas clave para un manejo sustentable.
Otro aspecto relevante fue la diferencia entre el manejo tradicional y el sustentable. Mientras el enfoque tradicional se basa en aplicaciones calendarizadas, el manejo sustentable propone decisiones basadas en el monitoreo efectivo, la correcta identificación de especies y la evaluación de niveles de daño económico.
“Aplicar por calendario puede dar tranquilidad momentánea, pero no optimiza la oportunidad de control”, señaló Cisternas. Torres complementó que, en el caso de las enfermedades, es fundamental conocer los factores predisponentes para un manejo preventivo.
Ambos especialistas coincidieron en que el cambio hacia insumos biológicos no debe replicar las mismas prácticas del modelo químico tradicional. “No podemos pasar de aplicar químicos sin restricción a aplicar biológicos sin restricción. El criterio debe ser el mismo: aplicar cuando corresponde”, advirtió Torres.
La capacitación puso especial énfasis en la identificación correcta de plagas y enfermedades como punto de partida. “Lo primero es saber quién es. Si no conozco al enemigo, no sé cómo enfrentarlo”, afirmó Cisternas.
Durante las jornadas se revisaron las principales plagas y enfermedades que afectan cultivos como tomate, pimentón, lechuga, crucíferas, flores y frutales (palto, cítricos, durazno, manzano y nogales). En el caso del tomate, se destacó la polilla del tomate (Tuta absoluta) como una plaga clave que puede provocar pérdidas totales si no se maneja oportunamente. También se abordaron otras plagas como mosca minadora, trips, moscas blancas y pulgones, muchos de ellos transmisores de virus.
Torres presentó las principales enfermedades en frutales y enseñó a los asistentes la preparación de una pasta de poda artesanal para la protección de cortes, elaborada con insumos accesibles para los propios productores.
Uno de los aspectos más valorados fue el carácter práctico de las jornadas. Tras las exposiciones teóricas, los agricultores junto a los especialistas tomaron muestras en los cultivos de los predios anfitriones e identificaron plagas, enfermedades y enemigos naturales, en una dinámica de intercambio de experiencias y soluciones.
Las capacitaciones contaron con el acompañamiento de los asesores del Programa TAS Pablo Espinoza (provincias de Marga Marga y Quillota) y Matías Navarro (San Antonio y Valparaíso), quienes cumplen un rol clave en la articulación territorial y el seguimiento a los agricultores participantes.
Para los coordinadores del programa, Jéssica González (INDAP) y Aart Osman (INIA), el inicio de este segundo ciclo de capacitaciones representa un hito en la consolidación del TAS. “En esta nueva etapa profundizamos los contenidos y promovemos una mayor apropiación de los conocimientos por parte de los agricultores, incentivando la observación, el análisis crítico y la toma de decisiones informadas”, señalaron.
El manejo ecológico de plagas y enfermedades se presenta como una herramienta estratégica para enfrentar los desafíos actuales de la agricultura, en un contexto marcado por el cambio climático, la escasez hídrica y la necesidad de producir alimentos de manera más sustentable.




