Antonio Figueroa, promesa del pádel chileno: “Es mi pasión y quiero seguir creciendo en el circuito”
El jugador quillotano, actual número 2 de Chile en su categoría, proyecta su carrera hacia competencias internacionales mientras compatibiliza estudios y alto rendimiento.

Con solo 13 años, el quillotano Antonio Figueroa se ha consolidado como una de las jóvenes promesas del pádel nacional, alcanzando el puesto número 2 de Chile en su categoría y sumando experiencia en torneos internacionales.
Sus inicios en este deporte se remontan a los 10 años, cuando, casi por casualidad, llegó a una cancha donde su tío, Patricio Cautivo, realizaba clases. “Fui a ver un entrenamiento y me invitó a pelotear. Me encantó. Desde ese día comencé a entrenar con él”, recuerda.
Desde entonces, su desarrollo ha sido progresivo y sostenido. En los últimos tres años ha intensificado su preparación, primero bajo la guía de su tío y luego integrándose a procesos formativos de la federación nacional. “He ido mejorando poco a poco, con entrenamientos específicos y trabajando con entrenadores argentinos como Gula Saavedra y Daniel Irusta”, explica.
Su rutina combina exigencia física, técnica y disciplina. Durante el año entrena de manera constante y, en verano, dedica jornadas completas a perfeccionar su juego, con énfasis en la preparación física y el detalle técnico.
Actualmente, Antonio es alumno del Instituto Rafael Aristía, donde ha logrado compatibilizar su formación académica con el deporte de alto rendimiento. “En la mañana voy a clases y en la tarde entreno en Viña del Mar. A veces es desgastante, pero es mi pasión”, señala.
Su proyección deportiva ya trasciende el ámbito nacional. En 2025, con apenas 12 años, fue nominado a la selección chilena sub 14, participando en el circuito panamericano con competencias en Brasil y México. Este 2026 fue nuevamente convocado, con nuevos desafíos internacionales en México y Estados Unidos, además de la posibilidad de consolidar un cupo en la nómina final del torneo panamericano.
Pese a su edad, también ha comenzado a competir en categorías adultas a nivel local, participando en torneos de tercera categoría, lo que le permite enfrentar mayores exigencias competitivas.
“Jugar pádel es lo que más quiero hacer. Me gusta competir, tengo amigos y lo paso bien”, afirma, proyectando su futuro en el circuito nacional e internacional, siempre con el apoyo de su familia y entorno cercano.
El caso de Antonio Figueroa refleja el crecimiento del pádel en Chile y el surgimiento de nuevas generaciones que buscan abrirse paso en la escena deportiva, combinando talento, esfuerzo y compromiso desde edades tempranas.




