Aduana incauta más de 35 toneladas de precursores químicos en puerto de San Antonio
La sustancia, cloruro de calcio de alta pureza, no contaba con autorización y está vinculada a la elaboración de drogas ilícitas.

Un importante golpe al tráfico de insumos para el narcotráfico concretó la Aduana de San Antonio, tras incautar más de 35 toneladas de precursores químicos que intentaban ingresar al país sin los permisos correspondientes.
El procedimiento se originó luego de detectar inconsistencias en una carga proveniente desde Países Bajos. Los fiscalizadores advirtieron que el importador no contaba con registro vigente para operar este tipo de sustancias, lo que activó protocolos de análisis documental y perfiles de riesgo.
Tras ello, se realizó una inspección más exhaustiva y se enviaron muestras al Laboratorio Químico de Aduanas, confirmándose que se trataba de cloruro de calcio con un 96% de pureza, sustancia incluida en la Lista III del Decreto Supremo N° 1.358 y regulada por la Ley 20.000 debido a su uso potencial en la elaboración de drogas.
El director regional (s) de la Aduana de San Antonio, Ángelo Vergara, destacó que este hallazgo es resultado de un trabajo constante de inteligencia y fiscalización. Asimismo, subrayó el rol estratégico del servicio en el combate contra el crimen organizado, especialmente en el control de precursores químicos.
En la misma línea, la jefa de Fiscalización, Natalia Garay, explicó que el proceso incluyó revisión documental, análisis de riesgo y una inspección física liderada por la Unidad de Drogas, lo que permitió confirmar la naturaleza de la sustancia y su ingreso irregular al país.
Actualmente, el caso es investigado por el Ministerio Público, mientras que las autoridades recalcaron que el control de estos compuestos es clave, ya que su desvío alimenta directamente las redes del narcotráfico.
Según datos oficiales, solo en 2025 la Aduana de San Antonio ha incautado más de 45 toneladas de precursores químicos, mientras que a nivel nacional la cifra supera las 512 toneladas. Desde 2022, los decomisos ya sobrepasan las 1.200 toneladas, evidenciando la magnitud del fenómeno y la presión del crimen organizado por ingresar este tipo de sustancias al país.




