Conductores advierten que el pago electrónico en buses del Gran Valparaíso podría terminar en un fracaso
El gremio aseguró que el sistema fue diseñado sin considerar la realidad operacional del transporte público. Acusan que podría aumentar la evasión, reducir las frecuencias y profundizar el déficit de conductores, advirtiendo incluso una eventual paralización si no mejoran las condiciones laborales.

El anuncio de la implementación del pago electrónico en los buses del Gran Valparaíso encendió las alarmas entre los conductores del transporte público, quienes cuestionan la forma en que se pretende incorporar el nuevo sistema y advierten que podría generar serios problemas operacionales.
Óscar Cantero, presidente de la Confederación de Transporte Terrestre de la Región de Valparaíso, sostuvo que la instalación de un sistema de “botonera” obligaría a los choferes a intensificar la búsqueda de pasajeros para mantener una recaudación suficiente al término de la jornada. Además, afirmó que el gremio no asumirá responsabilidades frente a eventuales evasiones o fallas del sistema, señalando que esa responsabilidad recaerá en el Ministerio de Transportes.
El dirigente también advirtió que el transporte público sigue enfrentando un déficit cercano a los 6.000 conductores desde la pandemia, situación que, sumada a la implementación de la jornada laboral de 40 horas, podría traducirse en una disminución de buses en circulación durante las tardes y una baja en las frecuencias del servicio.
Cantero comparó el escenario con el inicio del Transporte Metropolitano de Valparaíso (TMV) en 2007, cuando la escasez de conductores provocó importantes problemas de conectividad para los usuarios. Finalmente, reiteró que si la modernización del sistema no incorpora mejoras salariales, condiciones de salud y seguridad para los conductores, el gremio evaluará una paralización de sus actividades.



