Investigación chilena revela que compuestos del cochayuyo podrían frenar la propagación celular del cáncer

Un estudio en fase experimental, liderado por la Universidad Finis Terrae, demostró que las propiedades de esta tradicional alga logran inhibir el proceso de obtención de energía de los tumores. Aunque el proyecto requiere financiamiento para seguir avanzando, abre una importante ventana biomédica impulsada desde nuestro país.
El tradicional cochayuyo, históricamente protagonista de charquicanes y ensaladas en los hogares chilenos, podría tener un impacto revolucionario en el ámbito de la salud y la ciencia. Una reciente investigación liderada por Layla Simón, académica de la Universidad Finis Terrae, ha comenzado a revelar el prometedor potencial de ciertos compuestos de esta alga para combatir el desarrollo del cáncer.
De acuerdo a los primeros resultados obtenidos mediante pruebas de laboratorio y modelos preclínicos, las sustancias presentes en el cochayuyo poseen la capacidad de inhibir la glucólisis, mecanismo mediante el cual las células tumorales aprovechan los azúcares para obtener energía, proliferar y propagarse por el organismo.
“Hemos realizado pruebas in vitro y preclínicas. Logramos determinar que los compuestos del cochayuyo son capaces de inhibir la glucólisis. Al frenar ese metabolismo, estos compuestos también podrían disminuir la capacidad de las células tumorales de generar metástasis”, detalló la científica a cargo del estudio.
El desafío del financiamiento y los próximos pasos
A pesar del evidente optimismo que despiertan estos hallazgos preliminares y la posibilidad de posicionar al alga como un aliado frente a la enfermedad, el equipo investigador mantiene la cautela. El estudio se encuentra en una estricta fase experimental, por lo que aún requiere superar numerosas etapas científicas, éticas y regulatorias antes de ser probado directamente como tratamiento en pacientes.
Frente a esto, los especialistas evalúan que uno de los primeros pasos a corto plazo podría ser analizar su viabilidad como suplemento alimenticio. No obstante, el principal obstáculo que hoy enfrenta el equipo para continuar con las pruebas y ampliar esta investigación es la falta de financiamiento, una barrera recurrente en el desarrollo científico nacional.
Más allá del ámbito clínico, la iniciativa persigue un profundo fin académico: potenciar la investigación biomédica en Chile e involucrar activamente a las nuevas generaciones. “Tratamos de entusiasmar a los estudiantes de pregrado para que continúen una carrera académica y puedan aportar al desarrollo de mejores tratamientos”, concluyó Simón, destacando el enorme valor de generar ciencia desde el territorio local y con nuestras propias materias primas.



