Más de 1.600 internos retomarán sus estudios en cárceles de la región de Valparaíso
El proceso de matrícula se mantiene abierto durante marzo y forma parte de las estrategias de reinserción social que buscan que personas privadas de libertad completen su educación básica o media mientras cumplen condena.

Más de 1.600 personas privadas de libertad en la región de Valparaíso iniciaron este año un proceso clave para su futuro: retomar o completar sus estudios al interior de las unidades penales.
De acuerdo con información entregada por Gendarmería, hasta esta semana ya son 1.678 los internos que se han matriculado en alguno de los establecimientos educacionales que funcionan dentro de los recintos penitenciarios de la región, cifra que representa cerca del 29,4% de la población penal. El proceso de inscripción, sin embargo, continuará abierto durante todo el mes de marzo, por lo que se espera que el número de estudiantes siga aumentando.
El director regional de Gendarmería, coronel Pablo Torres Herrera, explicó que actualmente existe una oferta educacional que permite a la población penal, tanto masculina como femenina, nivelar sus estudios básicos o medios dentro de los propios establecimientos penitenciarios.
La educación intrapenitenciaria forma parte de las políticas de reinserción social que impulsa el sistema penitenciario chileno, considerando que el acceso a la educación es un factor clave para reducir la reincidencia y favorecer la integración de las personas a la vida en comunidad una vez que recuperan su libertad.
En el caso del Complejo Penitenciario de Valparaíso, la principal unidad penal de la región, 1.050 internos ya se encuentran asistiendo a clases, las que comenzaron durante la semana pasada.
En este recinto funcionan distintos establecimientos educacionales, entre ellos el Centro Educativo Horizonte, que este viernes realizará la tradicional ceremonia de inicio del año escolar. A la oferta formativa también se suma la Universidad de Playa Ancha, que imparte la carrera de técnico en soporte tecnológico para internos interesados en continuar estudios superiores.
Desde Gendarmería destacaron que este tipo de programas educativos permite que las personas privadas de libertad adquieran herramientas académicas y habilidades sociales, fortaleciendo así sus oportunidades de reinserción laboral y social una vez cumplidas sus condenas.




