El lazo de sangre y artes marciales que busca hacer historia desde La Calera hasta el Panamericano de Colombia

Los hermanos Nayerlly y Cristóbal Galdames entrenan desde las cinco de la mañana para representar al país en la cita continental de octubre. Con una década de trayectoria y el respaldo técnico de su padre, los deportistas locales iniciaron una campaña de visibilización para conseguir auspiciadores que costeen el viaje.
Mientras la gran mayoría de los habitantes de la comuna duerme, Nayerlly y Cristóbal Galdames ya se encuentran realizando sus primeros movimientos en el tatami. Son las cinco de la mañana y la disciplina no transige frente al frío o el cansancio. Para estos hermanos caleranos, las artes marciales dejaron de ser un pasatiempo hace mucho tiempo; constituyen un proyecto familiar y de vida que, el próximo mes de octubre de este 2026, los llevará a vestir nuevamente la indumentaria de la selección chilena en el Campeonato Panamericano de Taekwon-Do ITF, con sede en Colombia.
La historia de los deportistas locales se extiende por diez años de riguroso entrenamiento técnico. Nayerlly ostenta el grado de cinturón negro III Dan, un recorrido que la ha llevado a disputar torneos de alta exigencia en Ecuador y Puerto Rico, además de portar la bandera nacional en los campeonatos mundiales de Kazajistán e Italia. Por su parte, Cristóbal es cinturón negro II Dan y, junto a su hermana, registra pasos por certámenes internacionales en Argentina y Paraguay.
El gen deportivo se hereda en el hogar. Por las tardes, tras culminar las sesiones de acondicionamiento físico con un preparador profesional, ambos jóvenes se trasladan a su propia academia, denominada Juche. Allí imparten clases a nuevas generaciones de la provincia en compañía de su padre, quien también es cinturón negro y actúa como pilar fundamental del proceso formativo de la escuela.
La búsqueda de apoyo para el desafío continental
A pesar del currículum acumulado y las horas dedicadas al alto rendimiento, los hermanos Galdames enfrentan el obstáculo común de la falta de financiamiento para las disciplinas federadas no tradicionales. El viaje a Colombia implica asumir de forma particular costos de pasajes, de estadías, de inscripciones y de equipamiento reglamentario, razón por la cual abrieron una convocatoria al sector privado y comercial de la zona interior.
“Nos encontramos preparando este importante desafío deportivo y, además, estamos buscando apoyo y auspiciadores que nos ayuden a financiar los costos que implica representar a nuestro país”, explicó Nayerlly Galdames respecto al esfuerzo diario que realizan. La atleta calerana añadió que, de cara a la cita continental de octubre, le están “dedicando gran parte de nuestro tiempo y esfuerzo a este importante desafío”. Las organizaciones o empresas interesadas en respaldar la carrera de estos jóvenes pueden tomar contacto directo con la academia de la familia para integrarse como patrocinadores oficiales de una travesía que busca situar el nombre de La Calera en lo más alto del podio internacional.



