Cecilia Fullá Silva: la juvenil quilpueína que hizo historia con doble oro mundial escolar en Bahréin
Tenía 16 años y era la más pequeña de su categoría. Aun así, Cecilia Fullá Silva no solo compitió en la serie Sub 18 de la Gimnasiada Mundial ISF en Bahréin 2024: la ganó por partida doble.

La deportista quilpueína, especializada en pádel, se colgó el oro en dobles mixto junto a Jorge Ruiz y repitió la hazaña en dobles damas con María José Mora, en el evento escolar más importante del mundo. En un torneo que reunió a jóvenes atletas de decenas de países, Chile logró instalarse en lo más alto del podio gracias al desempeño del equipo de pádel.
“Era de la edad más pequeña que podía competir en la categoría y, con 16 años, ganamos Sub 18”, recuerda Cecilia. “Ganar esas medallas de oro junto a mis compañeros fue una muestra de carácter y confianza en el gran trabajo que veníamos haciendo”.
El logro fue aún más significativo porque su familia más cercana pudo acompañarla en Bahréin, mientras desde Chile el resto de sus seres queridos seguía cada punto. “Sumar una medalla al otro lado del mundo y cuando nadie lo esperaba lo hace aún más impactante. Además, es un hito que marca la historia del deporte escolar y del pádel en Chile y el mundo”, afirma.
El éxito del equipo nacional no se limitó a sus dos preseas. En la misma cita, Jorge Ruiz y Pedro Yáñez obtuvieron el oro en varones, mientras que Pedro Yáñez y María José Mora sumaron plata en mixto, consolidando una actuación histórica.
Pero el camino internacional de Cecilia no comenzó ni terminó en Bahréin.
Con 17 años, en Estados Unidos, consiguió el bronce panamericano en la categoría Menores de 18 junto a Sofía Aguilera. Fue una medalla distinta, marcada por la adversidad.
“Veníamos de varias fechas con buen rendimiento, pero sin los resultados esperados, lo que fue frustrante. Aun así, seguimos trabajando sin bajar los brazos”, cuenta. Durante una de las fechas previas, en México, recibió la noticia del fallecimiento de su abuelo. “Fue un golpe muy duro. Hubo momentos en que me quebré mucho, pero tuve a mi compañera Sofi y a mi papá sosteniéndome. Jugar con ese dolor no fue fácil, pero siempre he creído que la camiseta se defiende pase lo que pase”.
Ese bronce, admite, tiene un valor emocional enorme.
Seleccionada nacional desde la categoría Sub 14, Cecilia ha vivido un proceso de evolución constante. “Al principio todo era ilusión y aprendizaje, no entendía bien lo que significaba lo que hacía. Hoy hay mucha más responsabilidad y conciencia de lo que implica representar a Chile”, explica.
Su preparación también cambió: trabajo físico específico, preparación mental, análisis táctico y una planificación anual estructurada forman parte de su rutina. “He madurado como persona. Entiendo mejor la presión, manejo distinto las expectativas y valoro mucho más cada oportunidad de competir afuera y el apoyo que me brinda mi entorno”.
El contexto en Bahréin amplifica aún más la magnitud de lo conseguido: el pádel fue el único deporte chileno en subir al medallero en esa edición de la Gimnasiada.
“Es un hito gigantesco. No es solo una medalla: es un logro histórico, impresionante y, en cierto sentido, irrepetible, porque es el primero”, reflexiona. “Ser el único deporte nacional en el medallero en un evento de esta magnitud marca un antes y un después”.
Para la Región de Valparaíso, específicamente Quilpué, de donde proviene, el significado es aún más profundo. “Aquí hay muchísimos deportistas destacados, con trayectorias admirables, y poder aportar desde mi disciplina a un resultado así es un orgullo enorme. Espero, con trabajo y constancia, poder consolidarme entre ellos y seguir representando a la región al más alto nivel”.
A sus 16 y 17 años, Cecilia Fullá Silva ya inscribió su nombre en la historia del deporte escolar chileno. Y su carrera, recién comienza.




