Actualidad
Tendencias

Cortometraje de realizadores de la región entra en la carrera para los Premios Oscar y Goya

Tras triunfar en el Festival de Cine de Lebu, la producción independiente Herencia obtuvo la condición de obra elegible para las academias internacionales. La asistente de producción de la obra, Gillian Faúndez, analiza los desafíos del rodaje en Las Cruces y el impacto del éxito en su entorno vecinal.

Un importante hito reglamentario en el circuito cinematográfico internacional alcanzó el cortometraje de terror psicológico Herencia, pieza audiovisual desarrollada de forma independiente por estudiantes y titulados de la carrera de Comunicación Audiovisual de Duoc UC, sede Viña del Mar. Tras adjudicarse el galardón a Mejor Cortometraje de Ficción Regional en la edición 2026 del Festival Internacional de Cine de Lebu (Cinelebu), la producción dirigida por Cristóbal Miranda ingresó formalmente a la lista de obras preclasificadas y elegibles para postular a los Premios Oscar de la Academia de Hollywood y a los Premios Goya de la Academia de España.

Anuncio Patrocinado

Frente al entusiasmo generado en redes sociales y agrupaciones vecinales de la zona interior de la provincia, la producción general del proyecto, liderada por Esmeralda Pérez, consideró oportuno precisar los alcances técnicos del reconocimiento. La administración de la obra aclaró que el cortometraje no se encuentra nominado de forma directa en las categorías finales de los certámenes internacionales, sino que el triunfo en Cinelebu —festival calificador oficial ante ambas academias— le otorga el derecho legal de entrar en los procesos de evaluación y postulación de las comisiones seleccionadoras, una fase técnica obligatoria previa a la configuración de las listas de nominados definitivos.

Logística en Las Cruces y apoyo comunitario

El desarrollo del rodaje, que aborda la historia de un menor de doce años que utiliza el dibujo como refugio frente a la violencia intrafamiliar, requirió un despliegue operativo complejo en la zona boscosa de Las Cruces, en el Litoral de los Poetas. El financiamiento de las faenas se ejecutó mediante aportes e inversiones directas de los propios realizadores, quienes debieron gestionar colaboraciones con las entidades municipales de El Tabo para resolver el suministro eléctrico e incorporar a jóvenes locales en los talleres técnicos del rodaje.

Respecto a la administración de los recursos en el terreno y las complejidades de la filmación en entornos naturales alejados de los centros urbanos, la asistente de producción de Herencia, Gillian Faúndez Cavieres, detalló las dinámicas de trabajo del equipo:

“Trabajar de manera independiente siempre implica enfrentar varios desafíos. En nuestro caso, uno de los más importantes fue coordinar los tiempos de rodaje, el traslado de equipos y la organización del equipo humano en una locación natural como los bosques de Las Cruces. También debimos adaptarnos constantemente a factores externos, como las condiciones climáticas y las dificultades propias del terreno. Mi labor consistió en apoyar la coordinación de estos aspectos para que el equipo pudiera concentrarse en lo creativo. El compromiso y la colaboración de todos fueron fundamentales para alcanzar un resultado que hoy puede competir y exhibirse junto a producciones de gran nivel”.

El arraigo barrial y el potencial de las provincias

El avance de la producción académica hacia las plataformas de preselección internacional provocó una corriente de felicitaciones en el entorno residencial de la joven realizadora, luego de que sus familiares compartieran el orgullo por el término de su proceso formativo con los residentes de su sector. Para Faúndez, el respaldo de los habitantes del barrio constituye una inyección de energía moral que valida las extensas jornadas de edición y postproducción desarrolladas durante el último año en la Región de Valparaíso.

Al ser consultada sobre las sensaciones personales que le genera el impacto comunal de la noticia y el posicionamiento de las propuestas audiovisuales surgidas fuera de los márgenes de la Región Metropolitana, la asistente de producción precisó el valor de la descentralización artística:

“Es una sensación muy emocionante y gratificante. Cuando comenzamos a trabajar en Herencia, nuestro principal objetivo era contar una historia en la que creíamos y demostrar todo lo que habíamos aprendido durante nuestra formación. Nunca imaginamos que el proyecto llegaría tan lejos ni que generaría tanto interés en nuestra comunidad. Sentir el apoyo de nuestros vecinos, amigos y familiares nos motiva a seguir trabajando y nos confirma que el esfuerzo ha valido la pena. Además, nos llena de orgullo representar a nuestra región y demostrar que desde aquí también pueden surgir proyectos con proyección internacional. La Región de Valparaíso tiene un enorme potencial creativo, hay mucho talento e historias interesantes por contar. A los jóvenes que sueñan con estudiar esto les diría que confíen en sus capacidades y que sean perseverantes; la pasión y el trabajo en equipo pueden abrir puertas que parecen muy lejanas”.

Con la ratificación de su elegibilidad técnica, el equipo de Herencia proyecta mantener el circuito de exhibiciones en festivales especializados de cine fantástico durante el segundo semestre de 2026, buscando consolidar la visibilidad de la obra de terror psicológico antes de los cierres de las plataformas de votación de las academias internacionales de cine.

 

y tú, ¿qué opinas?

Ver más

Artículos relacionados

Back to top button