Pesar en La Calera por el fallecimiento del padre Pedro, histórico sacerdote comprometido con las causas sociales y los Derechos Humanos

Su deceso deja un profundo vacío en las poblaciones, agrupaciones solidarias y de memoria histórica de la comuna. El religioso es recordado por su labor pastoral en terreno, su permanente preocupación por las personas en situación de calle y su rol activo de protección a los perseguidos durante la dictadura militar.
Una profunda tristeza embarga a la comunidad calerana tras confirmarse el fallecimiento del padre Pedro, un sacerdote icónico cuya trayectoria estuvo marcada por un fuerte compromiso social, la defensa de los Derechos Humanos y el trabajo territorial en los sectores más vulnerables de la comuna. Su partida desató inmediatas muestras de afecto y reconocimiento por parte de vecinos, dirigentes vecinales y agrupaciones sociales que compartieron su legado.
El padre Pedro se destacó por una labor pastoral que rompió los márgenes de los templos para instalarse directamente en las calles. Durante décadas, lideró y motivó a pautas de jóvenes estudiantes para recorrer las poblaciones locales, organizar comedores, apoyar a personas en situación de calle y levantar ayuda de emergencia para las familias de campamentos —como la población Nueva Esperanza— cuando las intensas lluvias invernales golpeaban las mediaguas de la zona interior.
Además de su permanente vocación solidaria, el religioso es ampliamente reconocido por su rol en la defensa de la dignidad humana durante los períodos más complejos de la historia nacional. Cercanos y miembros de agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos recuerdan su valiente labor de acompañamiento, protección y ayuda a los perseguidos políticos, ganándose el afecto transversal de la comunidad, donde muchos afectuosamente lo llamaban el “compañero Pedro”.
Incluso en sus últimos años de vida, el sacerdote mantuvo un contacto fluido con las redes locales y liderazgos comunales, llamando de manera constante cada invierno para coordinar el estado de los albergues y asegurar que nadie quedara a la intemperie bajo la lluvia. Los detalles de sus ritos fúnebres y su sepelio serán informados por la comunidad eclesiástica local para que la ciudadanía pueda entregarle el último adiós a un hombre coherente y comprometido con su pueblo.




