Nogales despide a querida vecina: comunidad recuerda con cariño a Sara Torres Escudero

Profundo pesar ha causado en la comuna de Nogales el fallecimiento de Sara Torres Escudero, ocurrido el pasado sábado 7 de marzo a los 83 años. Su partida deja un recuerdo imborrable entre familiares, amigos y vecinos, quienes la describen como una mujer solidaria, participativa y profundamente comprometida con su comunidad.
Sara Torres Escudero fue nogalina de toda la vida y perteneciente a familias tradicionales de la comuna, como los Torres y Escudero, entre las primeras en asentarse en el territorio. Era viuda de Sergio Reyes, fallecido en 2009 y también parte de una conocida familia local.
Su familia directa estaba compuesta por sus hijos Fernando y Germán, su hermana Angélica, su sobrino Álvaro y sus nietos Alonso, Dominga y Emma, quienes fueron una de las grandes alegrías de su vida. Según relatan sus cercanos, era una abuela muy regalona, especialmente con su nieto mayor.
Su hijo, Germán Reyes, recordó a su madre como una mujer llena de energía y siempre dispuesta a compartir con quienes la rodeaban.
Quienes la conocieron también la recuerdan por su entusiasmo por las manualidades. Le apasionaban los bordados, la pintura y el tejido, actividades que combinaba con una activa vida comunitaria. Participó durante años en distintas organizaciones locales, entre ellas el club de adulto mayor El Atardecer de Nuestras Primaveras, el Centro de Madres Fraternidad y Progreso —del cual fue presidenta— y la junta de vecinos Andrés Bello.
“Era una mujer muy colaborativa y participativa en todo aspecto, tanto con sus vecinos como con los miembros de la comunidad”, recuerdan sus cercanos.
Su fallecimiento tomó por sorpresa a su entorno, ya que no padecía una enfermedad que hiciera prever su partida.
Entre los múltiples mensajes de despedida, destaca el testimonio de una vecina y amiga que compartió años de cercanía con ella.
“Deseo compartir lo que significó vivir frente a la casa de mi vecina Sara y tenerla como gran amiga. Era una persona de una solidaridad y buena voluntad como ninguna otra, con un corazón de oro que para mí es un gran tesoro. Estoy muy agradecida por su ayuda infinita y por las largas conversaciones de vivencias y experiencias que hacían nuestras vidas más entretenidas”, expresó su amiga Gilda.
La vecina también recordó cómo Sara siempre estaba dispuesta a ayudar, sin importar la circunstancia. “Nunca escuché un no a mis pedidos, siempre estaba disponible para apoyarme. Ha sido muy difícil aceptar su partida, pero me consuela pensar que ya no sufre. Su cuerpo se fue, pero lo esencial, su alma, siempre estará conmigo”, agregó.
La partida de Sara Torres Escudero deja un profundo vacío en su familia y en la comunidad de Nogales, donde será recordada por su generosidad, su cercanía y por el cariño que entregó durante toda su vida a quienes tuvieron la fortuna de conocerla.




