Experta cuestiona zanja del Escudo Fronterizo: “Sabemos que no va a servir de mucho”
La académica de la Usach Lucía Dammert advirtió que las barreras físicas en la frontera norte tienen un efecto más simbólico que real y sostuvo que el combate al crimen organizado exige medidas estructurales, mejor investigación y una política migratoria más sofisticada.

La construcción de zanjas, muros y la instalación de “erizos checos” en la frontera norte sigue generando debate. En medio de la implementación del Plan Escudo Fronterizo impulsado por el Gobierno, la socióloga y académica del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad de Santiago, Lucía Dammert, cuestionó la efectividad real de estas medidas para enfrentar el crimen organizado y la migración irregular.
En entrevista con el programa Línea 1 de Radio Usach y TV Usach, la experta reconoció como positivo que exista una estrategia coordinada y que el Ejecutivo haya involucrado a distintos ministerios, al tratarse de un fenómeno complejo. Sin embargo, recalcó que las medidas más visibles del plan no resuelven el problema de fondo.
“La zanja sabemos que no va a servir para mucho, pero estamos en el momento de lo simbólico”, afirmó Dammert, apuntando a que este tipo de acciones han sido utilizadas por distintos gobiernos como una señal de control, más que como una solución efectiva.
La académica sostuvo que uno de los mayores desafíos hoy está en la percepción de inseguridad de la ciudadanía, lo que empuja a las autoridades a mostrar despliegue policial y acciones concretas. No obstante, advirtió que ese impacto dura poco si no se traduce en resultados reales.
En ese contexto, insistió en que el combate al crimen organizado requiere políticas más profundas, con foco en la investigación criminal, el lavado de activos y el desmantelamiento de mercados ilegales. Además, planteó que Chile necesita enfrentar la migración irregular con herramientas más modernas, incluyendo mejores mecanismos de regularización, visas de trabajo y sistemas que permitan una movilidad laboral ordenada.
Para Dammert, el desafío no se resolverá solo con barreras en la frontera, sino con una estrategia integral capaz de abordar un fenómeno que excede largamente lo simbólico.




