Déficit de un millón de viviendas marca uno de los principales desafíos para el próximo gobierno
Chile enfrenta un déficit habitacional estimado en cerca de un millón de viviendas, una problemática estructural que, según especialistas del sector inmobiliario, deberá ser una de las prioridades del próximo gobierno para asegurar estabilidad social y dinamismo económico.

El escenario actual responde a una combinación de factores, entre ellos el aumento sostenido de los costos de construcción, el endurecimiento de las condiciones para acceder a créditos hipotecarios y una alta carga burocrática que ha ralentizado el desarrollo de nuevos proyectos habitacionales. Esta situación ha generado una brecha creciente entre la oferta inmobiliaria y la capacidad real de las familias para acceder a una vivienda.
Al respecto, Cristián Martínez, fundador de Crece Inmobiliario, advirtió que el déficit “no puede seguir tratándose como una simple cifra estadística”, subrayando la urgencia de entregar señales claras al mercado. “Los cambios de gobierno son puntos de inflexión para la inversión inmobiliaria, no desde lo político, sino desde la certidumbre regulatoria y las señales económicas concretas”, señaló.
Martínez explicó que la inversión en el sector depende fundamentalmente de dos variables: estabilidad institucional y demanda efectiva. “Se pueden crear todos los incentivos tributarios imaginables para los desarrolladores, pero si las familias no acceden al crédito hipotecario o a subsidios que reduzcan las barreras de entrada, el esfuerzo será estéril”, afirmó.
En ese contexto, valoró iniciativas que han sido discutidas públicamente, como el subsidio para la adquisición de terrenos o la eliminación gradual de contribuciones para la primera vivienda, aunque sostuvo que resultan insuficientes si no van acompañadas de políticas robustas de financiamiento. “El subsidio a la tasa ya demostró tener un impacto real y debería mantenerse, porque facilitar el acceso al crédito para los sectores medios no es ideológico, es una medida práctica que activa la demanda”, indicó.
Otro punto crítico, según el experto, es la excesiva permisología que enfrentan los proyectos inmobiliarios. “Todo lo que permita estandarizar procesos municipales y agilizar evaluaciones ambientales reduce costos y plazos, sin que eso signifique bajar estándares de calidad o protección ambiental”, sostuvo.
Finalmente, Martínez planteó que el próximo ciclo político debe avanzar de manera decidida en tres ejes fundamentales: acceso al crédito, subsidios bien focalizados y una simplificación regulatoria efectiva. “Una combinación equilibrada entre incentivos a la inversión privada y apoyo directo a las familias puede permitir reducir de una vez por todas el déficit habitacional que arrastra el país”, concluyó.




